magnificahumanitas.ar notas de tecnología y educación

Sobre el blog

El 25 de mayo último, feriado en Argentina, escuché con interés profesional y atención filial la presentación de la carta encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV. Me pareció mucho más que un movimiento audaz: se me hizo un grito de guerra, un lema, una proclama. Mi emoción creció y en el fondo del corazón me aparecieron un dolor, una deuda y un llamado. No dudé un segundo, busqué la descarga del documento y registré de inmediato magnificahumanitas.ar. Sin esperar, empecé a pensar cómo patear para el mismo lado, no de forma sistemática sino por el impulso de quien se sabe inclinado a estos temas.

Siempre he sentido la vocación de hablar de cosas eternas; no obstante, mi oficio de programador me obligó a estar al filo de los tiempos, mirando las res novae que vienen y se van. Desde hace más de diez años me dedico a la formación tecnológica de niños y adolescentes, y me resultó inevitable preguntarme por el costado filosófico y humano de lo que enseñamos cuando enseñamos tecnología.

Cuando el niño logra programar un led que parpadea, hay en sus ojos de Adán una maravilla que va más allá de la invención del semáforo. Ese dominio sobre los elementos y ese despertar de la inteligencia son tesoros para la vida.

La preparación para el futuro —porque eso es la educación— ha quedado muchas veces reducida a la empleabilidad, y en la educación tecnológica mucho más. Entrado el siglo, quizás lo único en que se ponen de acuerdo la política, las organizaciones, los padres y los alumnos sea en querer que a los chicos les vaya mejor económicamente. Nunca pude mirar para el costado ante el componente humanístico de toda formación, sea técnica, sea científica.

¡He pensado tantas cosas en estos diez años! Me dije que desde magnificahumanitas.ar podía hacer algo para que más personas comprendieran el cambio de época en el que estamos, y cómo preservar lo humano en un contexto confuso. Vuelvo a escribir después de mucho tiempo, esta vez "a mitad de camino de la vida", con recorrido y con una historia para contar: las notas de años de lides con las problemáticas educativas que trae la tecnología, pero también las conquistas increíbles que han surgido del genio de esta humanidad magnífica, frutos de la inteligencia y la voluntad: imago dei.

Se nos dijo: "En la época de cambios has de observar lo que muta; frente a un cambio de época no quites tu mirada de eso que debe permanecer". Hay que pensar entonces este cambio de época desde algo que esté más allá de la técnica.

Ponderar, digerir, tomar lo bueno y avanzar con alegría: esa es mi forma chestertoniana y tomista de ver las cosas. Magnificahumanitas.ar es el lugar donde la esfera y la cruz pelean en la cabeza de un católico dedicado a la tecnología, en los albores del siglo de la inteligencia artificial.

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